domingo, 17 de marzo de 2013

Qui Sibi Nomen Imposuit Franciscum

Beatísimo Padre:

¡Paz y Bien!
Con el saludo popular y simple de la tradición franciscana deseo dirigirme a usted para entregarle el saludo de cada uno de los hermanos de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos por su elección como Sumo Pontífice asegurándole desde ahora nuestra oración.
En su primer encuentro con la Iglesia de Roma, al asomarse por el ventanal de la Basílica Vaticana nos invitó a caminar juntos y a orar los unos por los otros de manera que seamos un signo de fraternidad, amor y confianza.
Gracias Santo Padre por esta invitación que acogemos y ponemos como compromiso de nuestra fraternidad de Hermanos Menores Capuchinos para hacernos signo de aquella fraternidad que Cristo nos ha enseñado expresada en el lavarnos los pies los unos a los otros.
San Francisco de Asís en el cántico del Hermano Sol nos invita a orar por la realización de esta gran fraternidad haciéndonos cantar en la última estrofa: « ¡Alabad y bendecid a mi Señor y gracias dad y servidle con muy grande humildad! ». Donde la alabanza agradable al Señor es la gratitud por su amor manifestado en la Cruz unido al servicio humilde que se brinda a todo hombre y mujer de todo tiempo y lugar.
Santo Padre, asegurándole nuestra filial obediencia y nuestra cotidiana oración al Señor le pido que bendiga a los hermanos capuchinos.
Roma, 15 de marzo del 2013
Fr. Mauro Jöhri
Ministro general OFMCap

sábado, 2 de marzo de 2013

No le faltará la oración de los Capuchinos

 


“No le faltará la oración de los Hermanos Capuchinos” – Aseguró fr. Mauro Jöhri en su mensaje enviado al Santo Padre el 11 de febrero pasado, el mismo día de la renuncia de Benedicto XVI al ejercicio del ministerio petrino. El Ministro general, interpretando los sentimientos de todos los capuchinos, expresaba nuestra gratitud “por esta nueva enseñanza de vida de fe y humildad” que van en consonancia las palabras que el Pontífice pronunció con clara voz cuando asumió su pontificado definiéndose: “un humilde trabajador de la viña del Señor”.
En el último día de su pontificado, los capuchinos, sintiéndonos una gran familia esparcida por todo el mundo, unida estrechamente a la Sede apostólica de Roma, queremos agradecer al Papa Benedicto XVI por su “claro testimonio de amistad con Jesús vivido con fe profunda y humildad”.
Llevaremos en la memoria del corazón sus palabras dirigidas a nuestro Ministro, pronunciadas en la audiencia personal concedida a fr. Mauro el 5 de enero de2007: “¡Vivan el carisma de San Francisco con alegría! Empéñense en vivir la pobreza tanto de manera espiritual como material y verán que seguirán teniendo vocaciones. No serán tan numerosas como en los tiempos pasados, porque las familias mismas están formadas por núcleos pequeños, pero tendrán ciertamente vocaciones”. Recordaremos los varios encuentros del Santo Padre con nosotros en sus visitas a nuestros lugares: Manopello, Asís, Loreto, Meryem Ana de Éfeso (Turquía) y San Giovanni Rotondo. Le agradecemos por los Beatos capuchinos proclamados durante su pontificado y por la confianza hacia nuestra Orden manifestada por el nombramiento de tantos de nuestros hermanos como obispos en distintos lugares del mundo, siempre en lugares que se adecúan a nuestro estilo de vida: pequeños, alejados, con dificultades; así como otros nombramientos a nuestros hermanos como por ejemplo para el Sínodo de los Obispos.
Hacemos nuestra la invitación del Papa con gratitud y compromiso y cada día vivamos nuestro carisma con alegría elevando nuestra oración tanto por Benedicto XVI como por los cardenales que se preparan para elegir a su sucesor. Nos acompañen las palabras que pronunció en su última audiencia general el miércoles pasado: “La palabra de la verdad del Evangelio es la fuerza y la vida de la Iglesia… En tu palabra echaré las redes seguro que Tú me guiarás aún con todas mis debilidades … Pero he sabido siempre que en aquella barca está el Señor, he sabido siempre que la barca de la Iglesia no es mía, no es nuestra, es Suya…”.
 
Fuente:ofmcap.org